TEMA 3. APRENDER EN LA EDAD ADULTA.
En este capítulo en primer lugar lo que se nos quiere dejar bien claro es el concepto de persona adulta. Para ello se basa en las diversas perspectivas que tratan de definir este concepto, es decir, desde un sentido etimológico, antropológico, desde un contexto jurídico, pedagógico así como psicológico y social.
También en este capítulo se reflejan los rasgos de la adultez así como una clasificación desde la perspectiva de diferentes autores, las fases cambiantes del periodo evolutivo que presenta la adultez. Para ello encontramos diferentes modelos que son:
1. El modelo motivacional.
2. El modelo empírico.
3. El modelo clínico.
Por otro lado, también se hace la división de las etapas que presenta la adultez que serían: la adultez temprana ( 18-35 años), la adultez media ( que finaliza a los 65 años) y la adultez tardía ( a partir de los 65 años).
A continuación, también se hace hincapié en los aspectos psicopedagógicos del aprendizaje adulto, entre los cuales destacan: la inteligencia y la memoria, la motivación y la experiencia. Cabe destacar, que dentro de la inteligencia podemos diferenciar entre la inteligencia cristalizada ( correspondiente a la etapa adulta) y la inteligencia fluida ( correspondiente a la etapa de la juventud).
Por tanto, y en conclusión podemos decir que el adulto puede aprender al igual que los jóvenes, pero sí hay que tener en cuenta que no de la misma forma, ya que el aprendizaje dependiendo de la etapa de la vida en la que lo adquieras es diferente , pues hay que tener en cuenta que cada etapa presenta unas necesidades diferentes.
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